Guías ·

¿Cuánto cuesta un menú digital en Colombia?

Si llegaste aquí buscando un número exacto, te lo digo claro: no existe un precio único para un menú digital en Colombia. Hay opciones gratis, planes de menos de US$10 al mes y suites completas que pasan de US$90. La buena noticia: los precios se pueden verificar, y en esta guía lo hice — revisé lo que publican hoy las plataformas que operan en el país (precios de octubre de 2026, pueden cambiar).

Primero, para que hablemos de lo mismo: un menú digital —algunos le dicen “carta digital” o menú QR— es el que tus clientes abren escaneando un código con el celular, sin descargar nada.

Las tres formas de tenerlo (con precios reales)

1. Plataformas gratuitas: $0. Existen y sirven para arrancar. Treggio, por ejemplo, tiene un plan gratis para siempre con hasta 10 platos, QR para las mesas y pedidos por WhatsApp. El límite llega rápido: 10 platos se quedan cortos y el diseño no es tuyo.

2. Plataformas por suscripción. Es la opción más común y la más variada:

  • Solo menú: Treggio cobra entre US$6,99 y US$11,99 al mes según la cantidad de platos (20, 50 o ilimitados).
  • Suite completa con caja e inventario: Restobar, de Loggro, cobra entre US$54,99 y US$95,99 al mes, y por fuera queda una configuración inicial de la carta de US$218,99.

Ojo con la letra pequeña: una suscripción es un arriendo. Pagas todos los meses, siempre, y el día que dejas de pagar tu menú desaparece de las mesas.

3. Desarrollo a la medida (pago único). Tu propio dominio (menu.tunegocio.com), diseño con tu marca, sin mensualidad y con precios que actualizas tú mismo. Aquí no hay tarifa pública: el valor depende del alcance — igual que una reforma del local — y se define con una cotización.

Qué explica las diferencias de precio

Suscripción o desarrollo, cuatro cosas mueven el precio:

1. El alcance. ¿Solo el menú para leer, o también recibe pedidos, fotos grandes y varios idiomas para turistas? Más alcance, más precio. Un restaurante de barrio puede vivir feliz con un menú claro, fotos reales y precios al día.

2. El diseño. Una plantilla genérica cuesta poco; un diseño con tu marca y tus fotos cuesta más. Un cliente que abre tu menú y ve cuidado en los detalles ya entra con mejor disposición a pedir.

3. Dominio y hosting. Si el menú vive en tu propio dominio, pagas dominio y hosting, que son anuales y no son montos grandes. En plataforma ajena no pagas, pero la dirección es larga y nada memorable.

4. Las actualizaciones. Un menú con precios de hace seis meses genera clientes molestos y meseros disculpándose. Alguien debe poder cambiar un precio en dos minutos, sin llamar a un técnico. Esa facilidad se paga: incluida desde el principio o como mensualidad.

La comparación que nadie te hace

Aquí está el punto ciego de la pregunta “¿cuánto cuesta?”. La pregunta correcta es: ¿cuánto cuesta no tenerlo?

Rappi no publica su comisión: dice que la cifra exacta te la informan en el proceso de registro. Pero el orden de magnitud se conoce: las tarifas de lista reportadas en Colombia rondan el 25% más cargos adicionales, y varios restaurantes cuentan pagar entre el 26% y el 32% en la práctica cuando se suma todo. Las demás apps de domicilios se mueven en rangos parecidos.

Haz la cuenta con tu propio negocio: si un pedido promedio tuyo es de $50.000 y la comisión fuera del 25%, cada venta te dejaría $12.500 menos. Con 100 pedidos al mes, son $1.250.000 que salen de tu bolsillo. Cada mes, mes tras mes. (Si quieres tu propio número, hay simuladores de comisiones que te lo calculan.)

Un menú digital con pedidos directos por WhatsApp tiene costo fijo, no comisión. No se trata de eliminar las apps: estar ahí también da visibilidad. Se trata de que tus clientes habituales —los que ya te conocen y te buscan— puedan pedirte directo y tú te quedes con ese margen.

Cómo decidir sin arrepentirte

Antes de firmar con cualquiera, pide estas tres cosas:

  1. Que puedas actualizar precios tú mismo, sin intermediarios ni costo por cada cambio.
  2. Que el menú cargue bien con mala señal: muchos clientes abren el QR en una mesa donde los datos no llegan bien.
  3. Que el código QR sea tuyo, y que la dirección no desaparezca si el proveedor cierra o si dejas de pagar.

Si un proveedor no te garantiza eso, el precio da igual: estás comprando un problema a plazos.

En resumen

Un menú digital en Colombia puede costar desde $0 hasta lo que decidas invertir en un desarrollo propio. Entre esos extremos, la decisión no es “el más barato”: es cuánto control quieres sobre tu menú y cuántas comisiones quieres dejar de regalar.

Si la opción de desarrollo a la medida te suena a lo tuyo, échale un ojo a nuestras apps para negocios. Nos escribes, miramos tu menú y te cotizamos con franqueza — sin mensualidades sorpresa.